Beneficios de la lactancia

La lactancia forma parte muy importante de ser madre y crea un vínculo muy estrecho entre ella y su hijo. Además es la mejor forma para que su bebé reciba…

La lactancia forma parte muy importante de ser madre y crea un vínculo muy estrecho entre ella y su hijo. Además es la mejor forma para que su bebé reciba los nutrimentos que necesita y le aportará muchos beneficios en cuanto a su desarrollo.

 

Es un hecho que muchas mujeres abandonan este método de alimentación antes de los seis meses de vida del bebé. Esto es por muchas razones, sin embargo la mayoría de estas razones son mitos o falsas creencias que se tienen alrededor de este tema.

 

Según la OMS la leche materna debe de ser el principal alimento para los bebés durante los primeros seis meses de vida y esto favorece tanto a la madre como al hijo. Por parte del bebé, está demostrado que sufren de menos enfermedades infecciosas ya que esta leche fortalece sus defensas y hace que sean menos propensos a padecer alergias. Para la madre, estimula las contracciones uterinas, por lo que ayuda a la involución del útero posterior al embarazo. Reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario, aminora un poco los síntomas que se presentarán durante la menopausia, facilita la pérdida de peso y lo más importante, fortalece el vínculo entre ella y él bebé.

 

La lactancia es un proceso que requiere ser aprendido, necesita práctica y apoyo activo de personal sanitario con la experiencia y el conocimiento de técnicas correctas. Hay muchas razones por las que las mujeres suspenden la lactancia, por lo que hablaremos un poco de estas razones y cómo poder evitarlas para llevar un proceso exitoso.

 

Muchas mujeres refieren que esta actividad les resulta dolorosa, generalmente se siente una molestia al inicio, pero este dolor debe de desaparecer unos minutos después. En caso de que el dolor persista se debe de valorar la causa, ya que puede tratarse de una infección, una obstrucción o de un mal agarre y debido a esto se corre el riesgo de abandono de la lactancia por parte de la madre. Es un mito el reconocer que esto es una actividad que debe ser dolorosa.

 

Es correcto creer que no se puede tomar todo tipo de medicamentos cuando se está lactando, sin embargo esto no significa que en caso de tomar alguno se deba de suspender. Por ejemplo, en algunos casos la mama puede infectarse debido a las grietas que se hacen en el pezón, a esto se le llama mastitis y generalmente requiere de tratamiento antibiótico. Así que el hecho de tomar fármacos no debe de ser una razón para suspender la actividad, pero estos medicamentos deben de ser recomendados y prescritos por un médico, nunca se debe de tomar un tratamiento bajo esta condición sin la supervisión adecuada.

 

Otro factor por lo que las mujeres suspenden la lactancia es la reincorporación a las actividades diarias. Cuando vuelven al trabajo se vuelve más complicado el amamantar a su bebé ya que no tiene la misma libertad en cuanto al espacio en donde se encuentra y porque no tiene el mismo acceso a su hijo, para estos casos se aconseja la extracción manual de la leche para que alguien más alimente al bebé durante esas horas o el darle fórmula durante las horas de trabajo y amamantar a libre demanda cuando se regresa a casa.

 

Muchas mamás piensan que no generan suficiente leche o que su leche no es de buena calidad y que no logrará los requerimientos nutricionales que él bebé necesita para su desarrollo. Generalmente esto se debe a malas técnicas dentro de la práctica. No hay una posición única para dar pecho, sin embargo es muy importante que la mamá esté cómoda y que su bebé este pegado a su cuerpo. Existen signos que indican que el agarre del bebé al pezón es correcto:

  • La boca debe de estar muy abierta para abarcar casi toda la areola
  • Eversión de los labios, los labios del bebé deben de estar hacia afuera
  • Durante la succión, las mejillas deben de estar redondas

 

En cuanto a las posturas, hay muchas que pueden ser utilizadas y que son consideradas como correctas:

  • Sentada: en esta posición la madre se encuentra sentada y el tronco del bebé se encuentra pegado a ella. Se debe de sujetar con una mano la espalda y la cabeza del bebé se debe de apoyar en el antebrazo de la mamá. El cuello del bebé debe de estar lo más recto posible para lograr un buen agarre. Con la mano que no se sostiene la cabeza se dirige el pezón hacia la boca de bebé y se detiene con los dedos en forma de “C”.
  • Acostada: la madre se acuesta de lado junto con el bebé, se sostiene de la espalda y se acerca hacia al pezón, con la mano libre se toma el pecho con los dedos en “C”.
  • Balón de rugby: se pone al bebé debajo de la axila con las piernas hacia la espalda de la madre y la cabeza hacia su pecho. Se sujeta con un brazo la espalda, cuello y hombros. De la misma manera se acerca el pecho con la mano que se encuentra libre.
  • De caballito: se pone al bebé en una pierna con el abdomen pegado al de la madre, colocando al bebé en posición vertical y con el brazo libre se detiene el pecho y de la misma forma se le amamanta. Esta posición es muy útil para bebés con reflujo.

 

Referencias

Técnicas de lactancia materna. Asociación Española de Pediatría. Consultado el 18/11/2018. Disponible en: http://lactanciamaterna.aeped.es/tecnicas-de-lactancia-materna/

 

 

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